Octubre rondaría el 2%, pero los alimentos siguen empujando
Las estimaciones privadas anticipan una suba cercana al 2%. Aunque algunos relevamientos muestran una desaceleración, la canasta de alimentos acumula ocho semanas de aumentos y las tarifas de gas y los combustibles suman presión.

La inflación de octubre se encamina a rondar el 2%, según las estimaciones privadas disponibles. La moderación del ritmo no implica que los precios hayan dejado de subir: los alimentos acumulan ocho semanas consecutivas de aumentos y los combustibles tendrán un efecto pleno sobre el índice del mes.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado proyectó subas de 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre.
En la cuarta semana de octubre, el relevamiento de LCG registró una suba semanal de 0,2% en alimentos y bebidas. En lo que va del mes, la canasta aumentó 1,6% punta a punta. A la vez, el promedio de las últimas cuatro semanas desaceleró a 2,7%, 1,1 puntos porcentuales menos que en el registro previo.
Los mayores incrementos semanales fueron en panificados, con 2,4%, y bebidas, con 0,9%. Las bajas en carnes y verduras compensaron parte de esas subas. LCG también observó un rebote en la proporción de productos que aumentaron y de los que bajaron de precio durante la última semana.
El Banco Central indicó en su último Informe de Política Monetaria que la inflación promedio mensual fue de 1,9% entre julio y septiembre. La inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles y regulados— bajó a 2% mensual.
Para el cuarto trimestre, el organismo advirtió que la estacionalidad de la carne vacuna y la aceleración de algunos precios regulados podrían generar aumentos transitorios. La carne suele subir entre noviembre y diciembre, aunque el Banco Central estimó que esta vez los incrementos serían menores que los registrados entre fines de 2025 y principios de 2026.
También podrían incidir la reducción de subsidios por Zona Fría en las tarifas de gas, los aumentos de combustibles registrados a fines de septiembre —que tendrán efecto pleno en el índice de octubre— y la evolución del precio internacional del petróleo.
El Banco Central sostuvo que esos factores no alterarían la tendencia que proyecta para los próximos meses. Según su evaluación, las políticas fiscal y monetaria, junto con una menor inercia en precios y salarios, deberían contribuir a una baja de la inflación durante lo que resta del año.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado proyectó subas de 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre. Si se cumplen esas previsiones, el año cerraría con una inflación cercana al 30%. En septiembre, el índice fue de 1,9% y el acumulado de los primeros nueve meses llegó a 23,6%: una aceleración de 0,2 puntos porcentuales frente a agosto, explicada por productos estacionales, como las verduras, y servicios regulados, entre ellos gas, electricidad y prepagas.
El economista de Equilibra, Gonzalo Carrera, señaló que entre los rubros que más subieron hasta el momento están verduras, ropa, transporte público y medicamentos. También mencionó aumentos en la nafta, aunque por debajo de la inflación general. Las estimaciones marcan una desaceleración, pero los alimentos siguen bajo presión y no hay señales suficientes para anticipar una caída marcada de la inflación.
Fuente: TN
Redacción asistida por inteligencia artificial, con control y verificación humana. Política editorial



